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Un profesor británico ha escrito un artículo contando su visión sobre la corrupción que lleva cuajando en la facultad desde hace decenas de años. El enlace es el siguiente:

http://www.lambdassociates.org/blog/decline.htm

Mi amigo Boriel se ha currado una estupenda traducción que ha publicado en su blog. Felicitaciones de parte mía y de mi pareja. El enlace es:

http://www.boriel.com/2009/08/27/el-declive-de-la-universidad-britanica/

Voy a citar algunas partes, muchas de ellas curiosas y que aprovecho para soltar alguna puntilla, pero otras muy determinantes…

Como la Revolución Cultural, las supuestas metas parecían nobles al principio.

Muchas cosas empiezan como algo noble. Luego viene la segunda generación y empieza a torcerlo todo bajo su reducido punto de vista y su egoísmo.

Las largas vacaciones y ratos libres de estudio a expensas del contribuyente resultaban chocantes para mucha gente que pensaban que los profesores debían estar más en contacto con el ‘mundo real’.

Pocos profesores miran más allá de la profundidad de su cartera. Mirar más allá es demasiado trabajo, incluso para alguien con tantas vacaciones.

Pero el objetivo de facilitar el acceso a la educación es noble y muy en la linea de las motivaciones de los gobiernos Británicos de la posguerra. Una forma de implementarlo habría sido investigar por qué tan pocos estudiantes iban a la universidad, y, habiendo elaborado un cuidadoso análisis social, incrementar el porcentaje de matrículas mejorando las capacidades educativa del estudiante egresado medio. Por supuesto, ese es el camino difícil y original y lleva toda una generación. Una forma más fácil es rebajar el sistema educativo a un estándar más bajo y luego fijar los ingresos de la universidad al número de estudiantes aceptados mientras se reduce la financiación por persona. De esa manera, a las universidades se les da la feliz opción de perder dinero y reducir la plantilla (despidos forzosos) o rebajar sus requisitos y su nivel. No hay premio por adivinar qué decisión tomó el gobierno y cómo respondieron las universidades.

A eso algunos friáis lo llamamos “el lado oscuro” y es buscar lo fácil y estadísticamente bonito. Yo hubiera propuesto un par de cursos intermedios para que los hiciera el que quisiera y le preparase para la facultad. Estos cursos serían de pocas horas para que pudieran compenetrarse con el trabajo u otros estudios. Algo así como unas clases particulares pero pagadas por el gobierno. Seria una solución temporal hasta que se solventara el bajo nivel de la educación básica e intermedia, a las que ahora podríamos llamar mediocre y básica respectivamente ;)

Fue en 1993 cuando experimenté estos cambios como profesor a tiempo completo. Se nos convocó para comunicarnos que la Escuela de Estudios Informáticos de Leed iba a adoptar a partir de ese momento una forma de graduación tipo buffet en la que los estudiantes escogían y mezclaban sus estudios de grado en vez del sistema de precios fijos que habíamos usado hasta entonces. Este nuevo sistema se llamó ‘modularización’ y representaba la maniobra deseada por el gobierno hacia la elección del estudiante.”

Estaban un profesor, un estudiante y un erasmus… jajajajajaja

Esto suena a chiste. Al igual que la decisión comentada en la cita anterior, esto es la clásica “obra maestra” de algún capirote sentado en su puesto de político o universitario y que no tiene ni idea de nada. Especialmente este ‘buffet’ muestra una capacidad de ser responsable y previsor francamente reducidas, por no decir inexistentes. Hay deficientes mentales que lo hubieran hecho mejor (con perdón a los deficientes mentales).

Es lo que pasa con los colocados y demás vacas sagradas, que están ahí sin ni siquiera tener aptitudes para ello.

¡Luego se quejan de que desaparezcan asignaturas importantes!

Por tanto, suspender estudiantes estaba muy mal visto. Con los estándares de antes de 1990, cerca del 20% de los estudiantes habrían suspendido.

Y luego está la titulitis, esa grave enfermedad actual que es promovida por el gobierno, y que luego el propio gobierno trampea, presuntamente permitiendo a altos cargos (como alcaldes) y a terroristas sacarse títulos “por la jeta”.

Sin embargo, hay muchas formas de sortear este pequeño problema. Una de ellas es falsificar o adulterar las notas, solo que no se llama “adulterar”, se llama “escalar” y se hace por ordenador. Se reajustan las notas hasta que se obtenga una bonita distribución binomial de suspensos y sobresalientes. Puedes convertir un suspenso en “notable” con el reajuste. Probablemente quieras ser generoso no sea que los estudiantes del año que viene no quieran elegir tu curso, con lo que este se cerrará y acabaras enseñando Word para Windows. El reajuste es universal y nadie salvo los auditores externos (que fueron profesores que se hicieron el reajuste a sí mismos) tienen que ver nada salvo las notas finales ya aumentadas.

Muy triste. Esta cita es de las importantes. En mi facultad oí una vez que había que mantener un mínimo de aprobados y un mínimo de suspendidos. Se hacían trapiches para ajustar esto. Uno muy obvio era cuando ibas a una corrección de un ejercicio de matemáticas y veías que habías suspendido porque, por ejemplo, en una pregunta de 2 puntos, por olvidarte un “al cuadrado” cambiaba el resultado final (que no el desarrollo de fórmulas ni mucho menos) y de 2 puntos de la puntuaban por 0.25.

Se notaba también que en septiembre el nivel estaba muy alto (ya habían aprobado mucha gente en anteriores evaluaciones). Recuerdo un examen de compiladores al que nos presentamos 12. Las listas de notas indicaron 4 aprobados. Tras la revisión sólo quedamos 3 aprobados… parece que fue uno a ver su examen y en ese momento un famoso profesor de esa facultad se dio cuenta que se había equivocado al evaluarle una pregunta y le cateó. Pobre alumno.

También me perdí los exámenes de física en los que sólo ponían 3 o 4 problemas de circuitos. Digamos que era lo más fácil de física y con creces (al menos para mí). Tenía su tema propio, pero no exigía trabajar con temas complicados como la integración o enrevesados y formularizados conceptos físicos/eléctricos. Si no aprobaron todos, sería por errores al sumar y restar. Se nota que les hacían falta aprobar a gente.

Tras siete años en el nuevo régimen, tuve la oportunidad de comparar la clase de 1999 con la de 1992. En 1992 impartí un curso de Inteligencia Artificial en el que se pedía a los estudiantes que resolvieran seis ejercicios, incluyendo construir un intérprete de Prolog. En 1999, los seis ejercicios se redujeron a uno; que era un programa en Prolog de 12 lineas para el cual se le daban 8 semanas a los estudiantes para que lo escribieran. A los estudiantes se les ofrecía una clase especial para que aprendieran esto y muchos asistieron, incluyendo estudiantes que habían asistido a un curso que contenía programación lógica en el periodo anterior. Fue una batalla intentar que los estudiantes lo hicieran, y no menos fue el que dos profesores adjuntos criticaran el ejercicio como muy difícil para los estudiantes. Mi estudiante de doctorado brasileño, que llevaba a varios de estos estudiantes, me dijo que el nivel de algunos de nuestros estudiantes británicos de último año era más bajo que el nivel de primer curso de los brasileños.

En mi facultad era un poco al contrario en mi época. Toda asignatura tenía prácticas, al menos una. Tantas que había un momento que ya no aprendías con ellas, sino lo único que hacías era pelearte con punteros. (es como si siempre pones a un fontanero a desatascar retretes).

Además de esto, había un enorme archivo de auditorías de docencia denominadas Evaluación de la Calidad de la Enseñanza. Estas auditorías se diseñaron para satisfacer la exigencia de responsabilidad de los profesores mostrando una prueba tangible de que estaban haciendo su trabajo y (en otra revisión) su investigación. En medio de este escenario bien podrías estarte preguntando cómo es posible que este estrepitoso declive de los estándares siga oculto.

Una clara muestra de corrupción. Mientras paguen y escurramos el bulto, ¿¿¿qué mas da??? Mi teoría es que estas cosas deberían ser punibles.

Las auditorías no suelen ser de confianza. Suelen tener una influencia, interés o necesidad que hace que sus resultados no sean realmente los que deberían ser. He sido testigo de una en una empresa en la que estuve y ya hablaré de eso en mi blog cuando me decida. Es material interesante y jugoso ;)

Recuerdo que en mi facultad algunos profesores se creían los “Masters del universo” y sus prácticas y exámenes, incluso en asignaturas optativas, eran muy complicadas. Cumplimentalo con poca documentación que daba el profesor, y algunas zancadillas más y ahí lo tenías.

Lo importante era que este papeleo administrativo tenía que rellenarse correctamente y las supuestas medidas tenían que verse en él

Esto puede no parecerlo, pero es un detalle importante porque se da hoy en día con mucha frecuencia. Se da mucho por ejemplo en la gestión que he visto en el mundo de la informática. También en la ley e incluso en la medicina.

Si un médico te mata porque te puso lo que decía el manual, la culpa es tuya por morirte. Si el proyecto de nuevo programa llega tarde, no es culpa del gestor, que ha hecho todo según el manual, sino de los curreles que reciben los latigazos y lo cobran mal. Si atropellas a alguien fuera de un semáforo con maldad, sadismo y alevosía, llegando incluso a acelerar para aumentar las posibilidades de impacto… la culpa es del peatón.

La docencia no era el único criterio de evaluación. La investigación era otro y, de cara a ascender en tu carrera, más importante.

No entiendo por qué decidieron fundir educación e investigación. Un buen investigador no tiene por qué ser un buen profesor ni viceversa. Más abajo pongo algunas ideas para mejorar la universidad, y unas pocas tienen que ver sobre este tema…

Qué cosas medir y cómo hacerlo no estaba claro, pero la actitud general fue que cuanto más escribías, mejor eras.

Es el problema cuando nadie inteligente decide una buena manera de medir las cosas. O peor aún, tiene que buscar una manera simple de medir que pueda entender cualquier “Torcuato”.

Pero el último criterio a menudo es el más duro. ¿El artículo es importante? ¿Es algo que la gente volverá mirar y decir ‘Fue un hito’.

Esto lo cito como crítica general (como alguna cita anterior y alguna posible posterior). Muchas empresas o el gobierno pagan por servicios y desarrollos que luego no llevan a ninguna parte. Pero no pasa nada, porque presuntamente lo cobra el coleguilla. ;)

Primero, el autor rara vez aparece solo, sino que comparte el encabezado con otros dos o tres. A menudo los colaboradores son estudiantes de doctorado que, de forma rutinaria, están haciendo la mayoría del trabajo sucio trabajando en alguna beca de mala muerte con la esperanza de trepar por este poste grasiento.

Muchos profesores presuntamente se aprovechan de alumnos y becarios para sus propios fines e intereses, incluso presuntamente llegando a llevar trabajos de alumnos a sus propias empresas para seguir desarrollándolos allá y presuntamente venderlos luego a sus clientes.

Lo que ahora tenemos en la academia es una situación donde hombres y mujeres inteligentes se prostituyen a sí mismos en aras a un ideal en el que ninguna persona inteligente podría creer. Resumiendo: viven una mentira

Vaya, qué presunta coincidencia, ¡como muchas presuntas empresas consultoras! Y presuntamente también como presuntos organismos oficiales o no tan oficiales. No nos olvidemos de los colegios profesionales.

¿Qué nos depara el futuro? Más de lo mismo, me temo, porque hay pocos indicios de que el gobierno haya reconocido el daño que ha hecho a las universidades.

El gobierno siempre es bueno. Lo dice el gobierno. (¿Al menos en España, ese país del chanchullo y del mamoneo?) Y por supuesto presuntamente todo expediente delictivo de un político está limpio, robe o mate, sólo presuntamente pudiéndosele hacer algo si se le atrapa y juzga por varios cargos al mismo tiempo, porque si no siempre presuntamente será su primer delito y saldrá al cabo de muy poco.

Lo que nos lleva a los alumnos – los supuestos beneficiarios del nuevo igualitarismo. Para ellos, el nuevo sistema ha traído deuda e inflación en la titulación, dado que las nuevas titulaciones no son equivalentes a las de antes de 1990 si comparamos las capacidades y el aprendizaje. Pagan más por menos calidad de la que recibieron sus padres y madres y tienen poco contacto con los profesores porque éstos están demasiado ocupados rellenando formularios y buscando subvenciones. Esta es la Revolución Cultural del nuevo siglo y ha dejado la misma desolación tras de sí.

Este es el punto final al artículo, y me fastidia el que esto se de en muchas facetas de nuestras vidas.

Una anécdota: la burocracia es buena, pero mal aplicada es mala. Una pistola es mala, pero bien aplicada puede ser buena. Etcétera. Sin embargo, no todo el mundo tiene capacidad, aptitudes y actitudes para llevar a cabo algo y al final lo que se ha inventado/construido con tanto esfuerzo termina siendo malinterpretado, mal usado, o sirviendo a una finalidad errónea…

¿Quien se preocupa por nosotros si no somos nosotros? Los del gobierno no les interesan estos detalles, ellos ya tienen la vida resuelta. Hay que entenderles. ;)

Y finalizando por ahora sobre todo este tema, en general pienso que la facultad está mal fundamentada desde sus mismas bases, que es ENSEÑAR.

La facultad debería ser cambiada en profundidad, pensando en el conocimiento y en el alumno. Cambiaría muchas cosas pero pondré aquí algunas que me parecen mejores para comentar:

-         Dividir la faceta de investigación de la de enseñanza. Debería haber un traslado de conocimiento de investigadores a profesores para que éstos puedan a su vez transmitirlo a sus alumnos como crean oportuno.

-         Eliminar la faceta de negocio que hace que se deprequen asignaturas importantes por el simple hecho de no ser lo suficientemente populares.

-         Eliminar el negocio de moda ahora: por ejemplo los masters ultra caros. Que la economía no sea un límite al aprendizaje.

-         Obligar a los profesores a mantener unos buenos apuntes, que se distribuirán de una forma u otra entre los alumnos. Los alumnos no irán a clase a tomar notas literales de lo que dice el profesor sin tiempo ni siquiera para pensar. Irán a escuchar y aprender.

-         Un alumno debería ser capaz de aprobar usando sólo los apuntes. Eso significa que los apuntes deben ser completos y que el alumno no debería de suspender porque en los apuntes no se especifique lo importante o les falte materia.

-         Un alumno debe ser capaz de tener razonables probabilidades de aprobar si no se presenta en clase. Tiene relación con la calidad de los apuntes suministrados y con que el alumno no tiene por qué tener tiempo para tragarse todas las clases. Quizás trabaje o sea repetidor y esté agotado de verle la cara al profesor.

-         Toda solicitud de tareas de los profesores a alumnos debe ser baremada tanto a nivel de dificultad como respecto a la carga de tareas de otras asignaturas. También debe estar especificados los plazos de entrega desde el comienzo del curso lectivo.

-         Deben haber oportunidades para los alumnos para entregar tareas en cualquier de las dos o tres convocatorias disponibles por asignatura.

-         Una práctica/tarea superada debe convalidarse eternamente hasta que el alumno apruebe la asignatura o hasta que la materia cambie lo suficiente como para justificar que el alumno tenga que repetirla.

-         Un profesor debe de facilitar todo lo necesario para reducir el esfuerzo requerido a un alumno para realizar una práctica y que de esta forma el alumno pueda centrarse en lo realmente importante. Por ejemplo, en programación tenías que trabajar los programas siempre de 0 cuando realmente lo importante era un algoritmo (un algoritmo es una forma de resolver un problema siguiendo unas tareas realizables por un ordenador). Al final te pegabas horas arreglando los clásicos problemas que siempre aparecen con cada desarrollo cada vez que tenías que desarrollar una práctica. Es como si fueras pintor y para cada cuadro que te mandaran pintar tuvieras antes que fabricarte el marco (comprar madera, tallar, cortar, pegar, clavar), el papel (comprar la fibra, pasarla por agua y cloro, formar hojas, prensarlas…) y las pinturas (etcétera, etcétera) en vez de ponerte a pintar directamente.

-         Eliminar todo el tema de que debe de haber un mínimo de aprobados y de suspensos. Abaratar la universidad o hacerla verdaderamente gratuita. Que no haya ganancias por el tiempo de estancia de un alumno en ella ni se filtren el número de títulos expedidos por caprichos del gobierno.

-         Un puesto de profesor (ni de nadie) no debería ser vitalicio. Valoración objetiva de la acción de los profesores debería dar la capacidad al alumnado de desechar un profesor como profesor de clase. La universidad debe ser capaz de purgarse de sus elementos no capacitados (incapaces). Algunos de esos son de esa clase de gentuza que llega a donde está presuntamente “por manga”. (porque su padre es mengano y es importante, por ejemplo)

-         Habrá un tribunal compuesto por personas de la universidad (profesores, por ejemplo) y alumnos representantes de alumnos que se dedicarán a atacar este tipo de problemas con profesores y con los alumnos.

-         Los clásicos cerebritos que no saben enseñar deberían estar relegados a segundo plano junto a los investigadores en lo que respecta a la enseñanza. Vamos, no suspender a un alumno porque el profesor no sepa hablar cristiano. Aun así, un alumno debería tener capacidad para poder concertar una cita/tutoría/charla con esas personas y eruditos. Supongo que este tipo de eruditos que no saben enseñar deberían centrar su trabajo principal en investigación/documentación/apoyo a la enseñanza y no como profesores directos.

-         La incapacidad de un alumno con una aptitud adecuada de ingresar en la facultad debería ser responsabilidad del gobierno y deberían haber mecanismos para “castigar” a los políticos implicados (reducciones grandes de sueldos y beneficios, despidos, etcétera).

-         Desarrollar un sistema de evaluación constante. Donde no haya que repetir pruebas superadas. Por ejemplo, demostrar conocimiento de un tema debería hacer que se retirara directamente de cualquier tipo de “examen final”.

-         Eliminar los exámenes finales y dividirlos en parciales temáticos. No vale con dividir la asignatura en desglosados de 1 mes y hacer un examen por lo del mes. Los exámenes tienen que tener una lógica y una meta educacional clara.

Añadiré más si se me ocurren nuevas cosas y actualizaré dando avisos.

Un saludo y me largo a tomarme algo, que tengo fatiga.

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